domingo, 4 de julio de 2010

#11 – Síndrome de la Clase del Medio

LibreDeAlbedrio #011 - Síndrome de la Clase del Medio

Cómo en el caso de algunos de los hijos del medio, nuestra clase media sufre las consecuencias de la falta de atención por parte del estado.

Lo que ocurre es que los que habitamos dentro de la clase media nos encontramos en un punto ciego en el cual solo queda valernos por nosotros mismo, porque el hermano mayor ya alcanzó un punto en que puede mantenerse sin problemas y con todos los lujos, enorgulleciendo a la madre patria que siempre quiso que su hijo sea un profesional que gane buena pasta, y el más chico no es para nada autosuficiente, así que necesita que el padre gobierno le cambie los pañales para estar, aunque sea un rato, limpio del desecho de la sociedad.

Espero haberle dejado esto en claro mi querido lector, para contarle a usted algunos síntomas que puede llegar a padecer si está afectado por el síndrome de la clase del medio:

  • Vive de alquiler porque con su ajustada economía es irreal la posibilidad de acceder a una vivienda, como podría hacer el hermano mayor, quien probablemente sea el dueño de la casa en la que estás viviendo, o esperar a que el estado te otorgue una, porque las pocas que tiene son para los que no pueden ni llegar a pagar el precio que pide el más grande, en algunos casos con mucha razón y en otros… bueno, eso es otro tema que se tratará en un futuro.
  • Posee más de un trabajo, porque claro, con las exigencias que tiene para sostener los gastos mensuales con uno no le alcanza, así que le saca la oportunidad al pobre pequeñito de comenzar a hacer algo de a poco, dándole aun más razón a papá para encargarse de el y olvidarse de usted que parece ser en parte culpable por acaparar todo.
  • Su vehículo está bastante deteriorado, pero necesario para ir de un trabajo al otro, el cual lo deja la última semana del mes sin comer debido a que tuvo que ir a parar al taller. Cosa que no se puede evitar debido a que el ajustado cronómetro entre sus puestos laborales le hace casi imposible cumplir con todos haciendo uso del transporte público.

De todas formas no se preocupe tanto, que siempre llegamos a algo bueno en este tan perfecto sistema en el que vivimos, porque, si bien es difícil mantenerse siendo el hermano del medio, uno siempre puede tener un golpe de suerte y subir en la escala a pasar a ser uno de los hermanos mayores, con escasas probabilidades, pero puede pasar si sabe mover los hilos correctos, abandonar algunos valores o embocarle al gordo de navidad. O bien, puede caer a un nivel tal en que sea parte del benjamín, consiguiendo de este modo la tan necesitada atención de los progenitores, y por un par de años de indigencia hasta capaz es más rentable, si al final así somos parte de la mayoría y al momento de comprar nuestro cariño podemos alcanzar unas cuantas facilidades.

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